Por: Vincenth F. Saavedra Montes.
De acuerdo al último informe Latinobarómetro del 2008 el Perú está en la última ubicación en cuanto a confianza en los Partidos Políticos, con tan solo un 11%, a comparación del primer puesto que es El Salvador con un 39%. Entonces podemos afirmar que la sociedad en su conjunto es muy reacia a creer en el sistema de Partidos Políticos, o como diría Luis Alva Castro, actual Presidente del Congreso de la República, en el Perú no existe un Sistema de Partidos Políticos, existen unos cuantos partidos e allí uno de los principales problemas. Pero apuntemos a hacer un análisis acerca de la verdadera necesidad de fortalecer el trabajo juvenil en estas Instituciones políticas.
LA LEY DE PARTIDOS POLÍTICOS, Ley N° 28094 Publicada el 1 de noviembre del 2003, en su artículo 1 prescribe que Los Partidos Políticos expresan el pluralismo democrático. Concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular, y a los procesos electorales. Son instituciones fundamentales para la participación política de la ciudadanía y base del sistema democrático.
En su artículo 2 que son los fines y objetivos de los partidos políticos, en el inciso e, prescribe que son contribuir a la educación y participación política de la población, con el objeto de forjar una cultura cívica y democrática, que permita formar ciudadanos capacitados para asumir funciones públicas. En el inciso g, prescribe, contribuir a la gobernabilidad del país, en el h, realizar actividades de cooperación y proyección social.
Sin lugar a dudas lo antes mencionado representa una obligación primordial de los partidos en general, puesto que necesitamos la construcción de una sociedad con mejores condiciones de vida, que sea forjadora de sus destinos, más y mejor participativa, pero sobre todo comprometida con su desarrollo, conociendo sus problemas, estando capacitada para proponer, gestionar, accionar con alternativas serias, viables y prácticas. En San Martín no necesitamos un grupo de personas, necesitamos construir ciudadanía, hacer que los jóvenes, participen en política por los elementos antes expuestos.
La política necesariamente tiene que dejar de ser personalizada, debe constituirse en un sistema solidificado de conciencia y acción a través de lo que nos dice John Locke, la Responsabilidad de todos y ello pasa por fortalecer primero internamente sus partidos, hacer que sean mejores, que estén más cerca de los grupos emergentes, que capaciten a sus militantes, que entienden lo que es pertenecer a un partido.
De esta manera me permito sugerir, la creación de una Plataforma Multipartidaria Juvenil, en donde se genera la sinergia necesaria de coacción entre los partidos y la ciudadanía, generando la fuerza de la confianza entre estos actores. Debemos recuperar el trabajo en equipo en la política y los políticos, haciendo a un lado los rencores, diatribas, peleas, para demostrar a nuestros conciudadanos que integrados todo lo podemos. No más figuretis, necesitamos gente con valor de consolidar verdaderos partidos, para que éstos sean genuinos representantes de las voluntades populares y no en algunos casos meros expositores de las necesidades personales de hacerse un nombre sin haber hecho nada primero por engrandecer su institución.

No hay comentarios:
Publicar un comentario